La decisión más difícil del Camino del Norte se toma a 3,7 km de nuestra puerta
Hay una aldea minúscula llamada Casquita, a 3,7 kilómetros de la Plaza del Ayuntamiento de Villaviciosa, donde todos los peregrinos del Camino del Norte se detienen unos segundos más de la cuenta. No es por el paisaje —que también—. Es porque ahí, en un cruce señalizado con dos flechas amarillas que apuntan en direcciones distintas, hay que elegir.
Opción A: seguir por el Norte hacia Gijón
Todo recto, el Camino del Norte continúa hacia la costa: unos 30 km con dos ascensos serios (el alto del Curbiellu, con 340 metros de desnivel) y la recompensa de llegar a la playa de San Lorenzo. Aviso honesto: es una de las etapas más duras de toda la ruta. Si eliges Gijón, cena bien y madruga.
Opción B: desviarse a Oviedo y tomar el Camino Primitivo
A la izquierda, el ramal histórico lleva a Oviedo, donde nace el Camino Primitivo: la ruta original que siguió el rey Alfonso II en el siglo IX, la primera peregrinación a Santiago de la historia. Es más montañoso y exigente, pero muchos lo consideran el Camino más bello de todos.
¿Cómo decidir?
- Elige el Norte (Gijón) si quieres mar, ciudades con ambiente y un perfil algo más amable después de esta etapa.
- Elige el Primitivo (Oviedo) si buscas montaña, soledad, la ruta histórica original y estás en buena forma.
- Truco de la casa: no decidas caminando. Decide la noche anterior, con un culín de sidra en la mano y las piernas descansadas. Para eso estamos aquí.
Sea cual sea tu elección, Villaviciosa es la última parada compartida. Por eso llevamos desde 1966 viendo a peregrinos debatir en nuestro comedor la misma pregunta. Y por eso el desayuno se sirve desde las 6:30: las dos opciones piden salir con luz.
Hoy la etapa termina bien.



























